Mujer islámica perdona a su agresor.

Perdón. Esta palabra tan difícil de pronunciar y de aplicar en nuestras vidas, ha sido la que ha traído paz finalmente a Ameneh Bahrami, mujer iraní que resultó ciega y con su rostro desfigurado por un ataque con ácido propinado por Mayid Mohavedi, un hombre de 29 años al que Ameneh le rechazó en varias oportunidades su propuesta de matrimonio.

Este perdón ha salvado también al agresor, el que por dictamen de una corte islámica y en base a la ley de Ghesas (conocida popularmente como Ley de Talión), debía ser castigado con la misma suerte que la infortunada mujer, es decir, quedar desfigurado y ciego por efecto de la aplicación en su rostro de ácido sulfúrico.

La sentencia se iba a administrar hoy domingo en el Hospital Forense de Teherán cuando, segundos antes de que médicos del Hospital aplicaran 10 gotas de ácido en cada uno de los ojos del hombre, que a esas alturas estaba deshecho en un mar de lágrimas, Ameneh lo perdonó.

El pasado 23 de mayo el fiscal general de Irán y portavoz del Poder Judicial, Gholam Husein Mohseni Ejei, informó de que la pena contra Movahedi era firme e inapelable, sin embargo la mujer explicó que “nunca busqué la venganza, sino una compensación… Quiero que sepa lo que estoy sufriendo y también quiero que sirva de ejemplo para que otras mujeres no sufran el mismo martirio”.

Mayid deberá ahora cumplir una sentencia en prisión aún no determinada, mientras Ameneh perdió definitivamente la visión en uno de sus ojos y viajará a España para someterse a una serie de cirugías que pretenden reconstruir su rostro.

Esta ha sido una noticia que ha logrado conmoverme y ahora pienso que este mundo sería un lugar mucho mejor si todos pudiéramos decir, honestamente y de manera más frecuente esta simple palabra; perdón.

Este es el momento exacto en que Ameneh perdona a su agresor. Los subtítulos, esta vez, no son necesarios:

6 comentarios:

yoshy dijo...

Una palabra tan pequeña que es difícil decir de corazón.. Una palabra que, de algún modo u otro, libera... Hay que ser valiente para perdonar a alguien que ha destrozado la vida de otra persona..

Roddo dijo...

Como bien dices, se necesita valor, porque las personas en general somos rencorosas y orgullosas.

Una vez alguien me dijo que el perdón es la llave que abre todas las puertas y cierra todas las heridas.

Que tengas un buen día y me alegra poder leerte por fin en el blog! ;-)

Runner dijo...

Esta mujer aparte de desfigurada y ciega es ¡tonta! Está muy bien perdonar, pero según las circunstancias.

Roddo dijo...

Cada quién tiene sus razones y revisa sus límites al momento de perdonar o no... quizás es sólo que ella es mejor persona que muchos de nosotros... Ve tú a saber! ;-)

Runner dijo...

No se trata de ser mejor o peor persona Roddo, hay cosas que es imposible perdonar, cosas como éstas. Que te jodan la vida de arriba a abajo no admite perdón, es demasiado.

genestel dijo...

No sé yo, ya no se trata de perdonar o no..., lo que ha hecho ese hombre no tiene nombre, y el día que vuelva a la calle seguramente haga lo mismo con la próxima mujer que tenga.

esta señora tiene la vida por completo rota, y si ya era mala la vida que tenía en ese país de mierda done los derechos humanos brillan por su ausencia, mira tú ahora qué gracia estar jodida por siempre jamás.

Ella puede perdonar, por supuesto, y sentirse bien consigo misma, peor la ley es la ley y tiene que seguir su rumbo y el castigo debe de ser el de más alto nivel para un ser humano que no respeta la vida humana.

Por desgracia en mi país las cosas no van mejor respecto a la violencia de género, pero no nos pasemos y utilicemos el sentido común de una vez por todas. tampoco hay que acusar de forma gratuita...

 

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